MATT CHRISTENSEN, director ejecutivo de Eurosif 31/08/2003

 
Un sector en crecimiento dentro de la comunidad financiera

Todos los días deberán hacer frente a asuntos que pondrán a prueba su moralidad. Piensen con detenimiento y, por su bien, hagan lo más adecuado, no lo más fácil”, dijo Dennis Kozlowski, presidente del consejo de administración de Tyco, en el discurso que pronunció en la ceremonia de graduación del Saint Anselm College. Al cabo de diecisiete días fue acusado de evasión de impuestos. Por desgracia, tan sólo es un ejemplo más de los muchos escándalos que han sacudido el mundo de los negocios de Estados Unidos y que, al parecer, han tenido un efecto dominó en otras partes del mundo (Ahold es el último caso y ha planteado dudas sobre la cuestión del gobierno corporativo en Europa). La gente se ha dado cuenta de que un mal gobierno corporativo conduce a malos resultados. Aun así, el gobierno corporativo es algo más complejo que el mero hecho de hallar la política de compensaciones adecuada y va más allá de la contratación de un consejo de administración que se rija por la ética. Son múltiples los factores que influyen en este órgano de dirección, entre los que se incluyen la gestión, el consejo de dirección, los inversores y otros colectivos interesados. A pesar de que la atención se está centrando en la mejora de las prácticas del consejo de dirección, todavía no es suficiente. De todas maneras ya hay grupos de inversores que basan sus tesis en las inversiones socialmente responsables (ISR). 

¿Puede ayudar la ISR al gobierno corporativo? La ISR es una filosofía de inversión que tiene en cuenta el rendimiento social, ético y medioambiental de una empresa, así como los resultados económicos. Existen varias metodologías para poner en práctica la ISR, que van desde los sistemas de preselección negativa y positiva de la cartera al “compromiso” con compañías para fomentar que éstas mejoren su rendimiento social y medioambiental. Los accionistas institucionales, debido a su tamaño y su compromiso a largo plazo, pueden tener un papel fundamental en el restablecimiento de la confianza y la integridad en las compañías multinacionales. 

El análisis del grupo Siri demuestra que en Europa apenas existen trescientos fondos verdes, éticos y sociales, a pesar del aumento del 78% que ha habido en 24 meses, desde finales de 1999 hasta el 2001. Debido al rápido crecimiento del sector, estos fondos son de características muy distintas en todo el continente europeo. En este contexto, la ISR está empezando a revelarse como una medida poderosa para ayudar a cambiar las prácticas de los gobiernos corporativos. 





Introducción

Historia

Formas de Invertir

Indices y criterios

Fondos católicos

El movimiento de la ISR ha evolucionado de acuerdo con las características económicas, legales y sociales de cada nación. En EE.UU., por ejemplo, muchas de las carteras de ISR se han formado por exclusión, es decir, mediante la eliminación de industrias socialmente no responsables, como la tabaquera o la nuclear. Así pues, un fondo que excluya a las compañías tabaqueras sería considerado como socialmente responsable. Por este motivo, el sector de la ISR de EE.UU., que actualmente se calcula que gestiona 2.300 millones de dólares, podría estar sobrevalorado. 

Tal y como cabía esperar, los países europeos se encuentran en etapas diferentes de la evolución de la ISR y ponen énfasis en distintos factores éticos, sociales y medioambientales. 

El Reino Unido y Holanda son los mercados de ISR más desarrollados. Muchos gestores de fondos de estos países han empezado a integrar estrategias de diálogo constructivo en sus productos de inversión ética para particulares, dejando atrás sus inicios basados en una preselección negativa. Esto significa que los inversores adoptan un enfoque activo en sus inversiones ya que se comprometen con las compañías en las que han invertido. 

A diferencia de los casos anteriores, el mercado francés supone un estudio interesante para los gestores de fondos de ISR. Actualmente Francia está considerada por muchos como el mercado de ISR más dinámico de Europa ya que el número de este tipo de fondos se ha doblado en el último año. Los fondos franceses tienden a seleccionar compañías que han obtenido una mayor puntuación en cuestiones sociales y medioambientales. Sin embargo, en Francia, el diálogo constructivo todavía no es muy habitual, aunque la situación podría cambiar en el futuro gracias a la creación de un comité especial de sindicatos, debido a la ley Epargne Salariale del 2001. El comité ha presentado seis criterios estrictos que son vinculantes legalmente. La participación de los poderosos sindicatos franceses en la ISR estimulará sin duda la creación de este tipo de fondos, pero es probable que provoque que el mercado francés ponga más énfasis en los temas sociales. 

En otros países europeos también se ha apreciado un cierto crecimiento de los fondos ISR a pesar de los mercados tan difíciles que existen. Alemania, Bélgica y Suecia han aprobado varias reformas legislativas para obligar a los gestores de fondos de pensiones a revelar información sobre sus políticas medioambientales y sociales, pero aún adoptan distintos enfoques en lo referente a la inversión responsable. 

A principios de este año, el Parlamento español presentó una serie de propuestas que, en el futuro, podría obligar a los fondos a que expongan los criterios éticos utilizados para escoger sus inversiones. Sin embargo, la legislación es sólo un factor más que influye en el crecimiento de la ISR y en Europa se está usando con cautela como medio para darle mayor importancia a este sector. 

Las políticas de ISR de Europa están influidas directamente por la valoración que reciben las compañías según sus políticas de responsabilidad social de las empresas (RSE), y en este aspecto también estamos lejos del consenso. Las agencias de valoración de ISR tienen distintos enfoques y normas de calidad. Los informes de desarrollo sostenible han adoptado distintas formas. Esto se debe a las características específicas de cada compañía e industria, pero también a las singularidades de la cultura o del país. En los países anglosajones, los indicadores sociales más importantes acostumbran a estar relacionados con la discriminación o el trabajo infantil, mientras que en Francia y Alemania se le concede mayor peso a los indicadores que evalúan la política de empleo y las condiciones de trabajo. 

En los últimos tiempos, se ha prestado una importancia cada vez mayor a la ISR: las reformas públicas se han extendido por toda Europa, un número cada vez mayor de fondos ISR han entrado en el mercado, se han multiplicado las asociaciones de ISR activas y un gran número de estudios ha demostrado que las ISR alcanzan como mínimo tan buenos resultados, o a veces incluso mejores, como las inversiones tradicionales. Sin embargo, existe una imperiosa necesidad de homogeneización de los informes de desarrollo sostenible, de las normas de calidad para las agencias de evaluación y, en último lugar, una mayor transparencia de los fondos ISR. En los próximos años se debería fomentar la cooperación entre los accionistas de ISR, difundir las mejores prácticas y desarrollar leyes que apoyen de forma activa el mercado de la ISR. Para que el proceso sea más rápido, la ISR debe entrar en la fase de desarrollo de la convergencia, profesionalismo, credibilidad y la viabilidad europea. 

Por todo ello, Eurosif nació con la ambición de ayudar a dar forma al movimiento de la ISR en Europa. Fue creado en el año 2001 por cinco foros nacionales de ISR con el apoyo de la dirección general de Empleo y Asuntos Sociales de la Comisión Europea. El objetivo de Eurosif es fomentar la integración de cuestiones éticas, medioambientales y sociales en los servicios financieros europeos y crear una red multisectorial. Entre sus recientes actividades se incluye la exigencia para la inclusión en el borrador de la directiva para Instituciones Proveedoras de Pensiones (directiva IORP) de una medida que obligue a los gestores de fondos a revelar en qué medida observan criterios de RSE; el desarrollo de unas directrices de transparencia paneuropeas para fondos ISR para particulares y la exigencia de que los inversores estén representados en el Foro Multilateral sobre la RSE organizado por la Comisión Europea. Los objetivos para el futuro son diversos. En primer lugar, Eurosif está suscribiendo fondos en toda Europa para poner a prueba las directrices de transparencia que se han aprobado recientemente. En segundo lugar, la organización publicará un informe sobre el estado del mercado institucional europeo de la ISR en otoño de este año. En general, los esfuerzos actuales y futuros ayudarán a entender mejor el sector de la ISR. 

En definitiva, la ISR es un sector en crecimiento dentro de la comunidad financiera que puede convertirse en una herramienta para mejorar el gobierno corporativo. Para que sea efectiva es importante que compañías, inversores y políticos trabajen conjuntamente con el objetivo de sacar el máximo partido de este potencial. 

Dada la diversidad del movimiento ISR, costará tiempo, paciencia y mucho trabajo que el ISR cree un camino común desde los distintos enfoques que ahora existen. En este momento, los fondos ISR son pequeños, pero es uno de los sectores de crecimiento más rápidos del ámbito de la gestión de fondos. Tal vez en los próximos años quedará claro que la ISR es una herramienta que puede resultar muy efectiva para influir de forma positiva en el gobierno corporativo.


Juan Manuel Maza - Asesor de Inversiones Eticas
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